Existe mucha confusión entre los términos «sociópata» y «psicópata» y en muchos casos suelen utilizarse casi como sinónimos. Se trata de unos términos muy populares que pertecen al trastorno de personalidad antisocial.

De forma general se trata de términos que pueden utilizarse de forma intercambiable para referirnos a personas que se alejan de las normas sociales, actúan sin empatía ni escrúpulos y son manipuladores natos.

Sin embargo, ¿somos conscientes de las verdaderas diferencias entre un psicópata y un sociópata?

 

¿Qué es un sociópata?

El término técnico para la sociopatía es «Trastorno de personalidad antisocial». Las personas que tienen este trastorno suelen ignorar los conceptos del bien y el mal además de los sentimientos y necesidades que puedan tener otras personas. Suele tratarse de personas inflexibles, impulsivas e incluso violentas.

 

¿Cuáles son las características comunes de la psicopatía y la sociopatía?

Según la última versión del DSM-V, la personalidad antisocial puede darse cuando alguien presenta 3 o más de los siguientes rasgos:

  • Regularmente transgrede la ley
  • Constantemente dice mentiras y engaña a los demás
  • Es impulsivo y no planifica el futuro
  • Puede ser propenso a la lucha y la agresividad
  • Tiene poca consideración por la seguridad de otros
  • Es irresponsable, no cumple con las obligaciones financieras
  • No siente remordimiento o culpa

Por tanto, las características comunes de un psicópata y un sociópata se encuentran en el diagnóstico que comparten, es decir, el trastorno de personalidad antisocial.

 

¿Y cuáles son las diferencias?

 

El origen

Una de las principales diferencias radica en el origen del trastorno. Por un lado se piensa que un psicópata nace, es decir, tiene un origen genético, mientras que el sociópata se hace, es decir, adquiere su personalidad a partir de la interacción que se ha ido produciendo con el entorno, especialmente desde la infancia.

La mayoría de los expertos piensan que el sociópata es el resultado de una educación negligente y falta de disciplina o abuso durante la infancia.

Aún así, probablemente el origen de ambos trastornos sea una combinación de ambos factores (genes y entorno) con diferente peso e importancia en cada uno de ellos. De esta manera los genes tendrían un mayor peso en la psicopatía y el entorno lo tendría sobre la sociopatía.

 

Impulsividad

De forma general, cuando un sociópata comete algún acto criminal suele hacerlo de manera impulsiva y sin planificar, dejándose llevar por sus emociones y sin pensar en las consecuencias de sus actos.

Por el contrario el psicópata sí que planifica más sus actos antes de cometerlos y tiene la capacidad de controlar mejor sus emociones gracias a la limitación de su rango emocional. Además es perfectamente consciente de las consecuencias de sus actos y no deja nada al azar.

Esto no quiere decir que siempre se trate de personas violentas, aunque esta característica sea ampliamente explotada en la literatura,  películas y series de televisión.

 

Predisposición a la violencia

Al contrario de lo que podamos pensar, una vez más influenciados por los medios de comunicación, el sociópata tiene una mayor predisposición a la violencia que el psicópata.

Esto ocurre porque los psicópatas tienen una mayor habilidad para desenvolverse en la sociedad sin ser percibidos ni encender alarmas. Sin embargo el comportamiento de los sociópatas es menos predecible en este caso y suele ser más frecuente que se vean envueltos en situaciones de violencia como consecuencia de la impulsividad que acabamos de comentar.

 

Cumplimiento de las normas

Ninguno de los dos tiene interés por las normas ni por su cumplimiento. Sin embargo, y de forma general, el sociópata no suele conocer las normas mientras que el psicópata sí que las conoce y también las entiende, lo cual le facilita la posibilidad de transgredirlas con impunidad.

 

Habilidades sociales

La falta de habilidades sociales es una característica del sociópata que suele tener grandes dificultades a la hora de socializar con otras personas. Por el contrario, el psicópata puede ostentar unas grandes habilidades sociales y comunicativas.

 

Pobreza y marginalidad

Algunas de las características anteriores, como la impulsividad, la predisposición a la violencia o la falta de habilidades sociales, dificulta mucho que los sociopatas progresen socialmente. Además, en muchas ocasiones sus problemas con la justicia pueden derivar en encarcelamientos que pueden lllegar a intensificar  y cronificar su trastorno.

Por el contrario, en el caso de la psicopatía no es raro que progresen socialmente y que incluso consigan puestos de trabajo bien remunerados que encajen con sus características de personalidad.

 

Empatía

Los sociópatas sí que tienen cierto grado de empatía que les puede llevar a sentir conexión emocional únicamente con personas en concreto, como un familiar o un amigo. Por el contrario los psicópatas son incapaces de empatizar y de formar lazos con alguien.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies