La tristeza postvacacional puede ser un verdadero lastre. En algunos casos, estos sentimientos de tristeza, fatiga y soledad pueden persistir durante semanas mucho después de que las fiestas hayan terminado. Pero, ¿qué es exactamente la depresión postvacacional? ¿Cómo sabemos si la estamos padeciendo? ¿Y hay algo que podamos hacer para sentirnos mejor?

¿Qué es la depresión postvacacional?

La depresión postvacacional consiste en una sensación de tristeza que una persona experimenta al volver de las vacaciones y reincorporarse a su rutina del día a día. La depresión postvacacional es una forma de trastorno depresivo mayor que afecta a las personas que acaban de regresar a casa después de las vacaciones. Las personas que sufren depresión posvacacional suelen presentar síntomas poco después de volver a casa, durante las vacaciones o incluso en ambos casos.

Durante esos días y semanas de descanso hemos podido desconectar y relajarnos. Sin embargo, a la vuelta de las vacaciones debemos asumir nuevamente nuestras obligaciones y responsabilidades, tanto familiares como laborales y muchas personas no toleran bien este cambio tan brusco. Algunas personas pueden vivirlo como unos días de cierto estrés (hasta recuperar la normalidad), mientras que otras pueden experimentar una serie de síntomas más propios de un trastorno depresivo.

Diferencias entre depresión estacional y depresión postvacacional

La depresión postvacacional no es lo mismo que la depresión estacional. La depresión estacional es un trastorno que se produce durante los meses de otoño e invierno, mientras que la depresión postvacacional tiene lugar justo después de las vacaciones.

¿Es lo mismo síndrome postvacacional que depresión postvacacional?

Aquí también encontramos una serie de diferencias que tienen que ver con la intensidad de los síntomas y con su duración. En el caso del síndrome postvacacional, los síntomas son más leves y tienen una menor duración, mientras que en el caso de la depresión postvacacional, los síntomas son más severos, no se circunscriben únicamente al ámbito laboral (pudiendo afectar a otras esferas como la familiar) y tienden a extenderse más en el tiempo.

Síntomas principales de la depresión post-vacacional

Por lo general los síntomas de la depresión postvacacional son una combinación de síntomas físicos, emocionales y psicológicos. Aún así, es necesario puntualizar que la tipología e intensidad de los síntomas de la depresión postvacacional variará dependiendo de las características de la persona, su entorno, responsabilidades y obligaciones.

Por lo general los síntomas son los siguientes:

  • Bajo estado de ánimo
  • Decaimiento y apatía
  • Dificultades para dormir
  • Aumento o pérdida de apetito
  • Aumento de la frecuencia respiratoria y cardíaca
  • Ansiedad
  • Falta de energía
  • Sensación de hastío y aburrimiento
  • Creencia y percepción acerca de la propia incapacidad para adaptarse de nuevo al entorno laboral
  • Disminución de la productividad y el rendimiento

¿Qué podemos hacer para combatir la depresión postvacacional?

Es importante recordar que la depresión postvacacional es una afección temporal y que puede tratarse. Si te encuentras experimentando síntomas de depresión después de las fiestas, hay varias cosas que pueden ayudarte a que tu transición de vuelta al trabajo sea más fácil. Para gestionar de mejor forma el impacto de la vuelta a la rutina, es conveniente realizar una adaptación de manera progresiva. Veamos algunos consejos al respecto.

Dejar unos días de «margen» entre la vuelta de las vacaciones y la reincorporación al trabajo: Puede parecer muy atractivo y apetecible exprimir los días de viaje al máximo y regresar al hogar un domingo cuando comenzamos a trabajar al día siguiente. Sin embargo no debemos olvidar que las vacaciones (principalmente cuando estamos viajando) también suponen una fuente de estrés y cansancio importante. Por tanto es muy buena idea estar dos o tres días en casa con tranquilidad, volviendo a la rutina, antes de volver al trabajo.  Si te reincorporas al trabajo un lunes, intenta volver de las vacaciones el viernes anterior (o sábado como mucho).

Crea objetivos realistas: Podemos caer en el error de intentar realizar en los primeros días de vuelta al trabajo todas las tareas acumuladas durante nuestros días de vacaciones. Si lo haces es muy probable que te satures y acabes bloqueándote generando un descenso en tu productividad. Crea una planificación realista de las tareas que puedes ir completando paulatinamente hasta volver a encontrar tu ritmo de trabajo habitual.

Prioriza lo más importante: Saber priorizar las tareas es una herramienta muy poderosa que puede incrementar tu productividad, pero también puede ayudarte a poner el foco en lo verdaderamente importante y urgente. Esto también pasa por plantear los problemas laborales de la forma más sencilla posible prescindiendo de detalles accesorios que podrían suponer una pérdida de tiempo.

Espero que estos consejos te resulten de ayuda en caso de que creas que estás sufriendo una depresión postvacacional. En caso de que los síntomas persistan, lo más conveniente es que busques ayuda profesional.